Cartas desde el paraíso

Después de unos días de sequía bloggera me he obligado a escribir un poco que ya va tocando… Pido perdón por no añadir imágenes en este post, pero la coneión que tengo es demasiado lenta. Cuando pueda reeditaré el post y las añadiré. Gracias por tu paciencia.

Ha llovido un poco desde Oaxaca. Ahora me encuentro en una isla paradisíaca llamada Utila, en Honduras, donde me estoy sacando la titulación de buceador profesional con vistas de trabajar de esto en un futuro. Esto de que le paguen a uno por el placer de bucear en los mares del Caribe junto a una miríada de peces de colores me parece uno de los trabajos más gratificantes del planeta. Pero empecemos desde el principio, en el día que llegué a San Cristóbal de las Casas en Chiapas, México.

Cuando llegué a San Cristóbal fui a buscar un hostal muy barato con un chico que conocí en el autobús llamado… Bueno su nombre era bastante complicado, así que me dijo que le llamara Liu. Liu era un empresario de Seúl que se había cogido un año sabático para visitar las américas.  El hecho es que él conocía un hostal por 40 pesos la noche sólo para asiáticos. Me dijo que probara de ir a ver si me admitían, así que lo acompañé no muy convencido del resultado. Llegamos a una remota casa con un cartelito en papel de libreta pegado a una destartalada puerta escrito en caracteres japoneses. Liu llamó a la puerta y salió un tipo bastante alto, japonés, vestido con una toga azul oscuro, que me miró extrañado. Liu empezó la conversación en la que me mantuve a parte. Se entendieron en inglés, ya que Liu era coreano, y el otro japonés. Parecía que al japonés no le apetecía mucho que un barcelonés entrara en su guarida, pero al final accedió. Aún así, el que no estaba muy convencido era yo, así que hablé con Liu y le comenté que buscaría la posada de la que me habló Akasha en Ixixtlán, llamada Cinco. Prefería una posada rodeado de otros viajeros de todas las partes del mundo que una oscura casa regentada por lo que parecía la mafia local yakuza. Nos despedimos con un abrazo y emprendí la búsqueda de la posada.

Me dirigí hacia el mercado de San Domingo puesto que me habían contado que el hostal estaba en la zona. San Cristóbal es un pueblo grande de montaña situado en un valle rodeado de increíbles bosques. Me recordaba ligeramente al Pirineo. Sus casas de dos o tres pisos y sus limpias calles lo convierten en uno de los sitios más pintorescos que he visitado, atracción de turismo alternativo con convicciones políticas, ecológicas o esotéricas. Así pues fui cruzando a las siete de la mañana las callejuelas hacia el mercado. Preguntando a varios lugareños acabé encontrando la posada Quilla, que estaba en el número cinco de la calle mhhh… argh. Tengo una memoria de pez, que rabia. Bueno, lo importante es que encontré el que tenía que convertirse en mi hogar los próximos días. En esa posada se podía plantar la tienda de campaña en el jardín y dormir por 80 pesos, pero como era temporada de lluvias, y no había mucha clientela, me permitieron dormir en un cuarto para cuatro huéspedes pagando lo mismo. Pasé el día paseando por el mercado de artesanías curioseando y buscando al Hermano Sol, un artesano de djembés que me habían recomendado desde Puebla. No lo hallé, por lo que seguí paseando hasta el segundo mercado. En el otro me dijeron que se instalaba normalmente en el primero así que resolví volver  hacer una búsqueda minuciosa en el de Santo Domingo. En vez de recorrer las mismas calles me desvié por una calle superior y paso a paso me dirigí a un encuentro con el Destino. Vi una casa que parecía un centro cívico llamado Edelo donde una chica estaba colgando la cartelera de las actividades de la semana. Hablamos un poco y me invitó a una charla sobre el agua y las represas que se están levantando en territorio indígena a lo largo de Centro América para atender a las demandas del Leviatán que son las ciudades del norte. Entré en la conferencia, bastante tímido, y la acogida fue muy natural. La conferencia fue muy interesante, y luego me invitaron a un taller de salsa descalza. Les comenté que los europeos bailamos como patos, pero no desistieron, así que participé en la danza. Resultó ser un taller de expresión corporal, más que una clase de danza en si, por lo que me lo pasé genial. Después del taller empezaba una fiesta con jam sesion de percusión y guitarra por lo que seguí atado al centro cívico hasta la madrugada. Mi amiga me ofreció su casa a cambio de compartir gastos y limpieza en vez de establecerme en un hostal. Accedí encantado y pasé, con su ayuda y guía, dos semanas muy vívidas en San Cristóbal.

El espíritu de camino empezó su melodía de nuevo, por lo que empecé  preparar la partida. La despedida fue muy emotiva, por lo que evitamos que durase demasiado. Me dirigí a la central de autobuses y pedí un billete para Guatemala. Sé que Guatemala es un país precioso, pero lo recorrí en dos días de autobús desde Cauctemoc hasta Guatemala City (super insegura ciudad, evítala si puedes), y de allí me dirigí a Esquipulas, en la frontera con Honduras. Desde Esquipulas cogí el autobús hasta San Pedro de Sula donde los Hados se confabularon de nuevo para que llegara al paraíso donde ahora me encuentro. Víctor, un buen amigo y aficionado al buceo me dijo que no podía saltarme la isla de Utila, así que desvié mi frenética carrera hacia Ica (Perú) hasta esta remota mancha de tierra rodeada del mar del Caribe. Me encuentro en un centro de buceo llamado Paradise Divers, regentado por una entrañable señora utileña ayudada por dive masters y instructores españoles de toda la península. Hace una semana empecé a bucear y a estudir para sacarme los tres titulos básicos de buceo para poder trabajar. A saber: el Open Waters (que me saqué ayer mismo), el Advance Open Waters, y el de Dive Master (junto con otros títulos como el de Rescue Diver).

Sólo puedo decir a quien nunca haya buceado que es como volar en gravedad cero en un mundo marciano lleno de vida y color. Es un sueño hecho realidad. Sólo espero que el dinero ahorrado me permita sacarme los dos títulos que me faltan sin problemas para quedarme a trabajar aquí un tiempo antes de proseguir de nuevo el viaje. Viajar es una forma de vida y de aprendizaje, quizás una de las más gratificantes. Deseo que puedas vivir esta experiencia o otras similares en tu Camino. Un abrazo, y mis mejores deseos para que rompas las cadenas que te impone esta extraña y alocada sociedad de consumo y destrucción.

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5 respuestas a Cartas desde el paraíso

  1. unoquelee dijo:

    bendito viaje tengas

  2. ReV Eyes dijo:

    Hola Master
    Voy a tratar de cumplir con lo prometido, que es dejarte unas cuantas letras decentes:

    Los caminos de los seres que por este mundo pululan, son tan distintos y a la vez tan parecidos, que un sólo nexo de unión en nuestras vidas hace que nos sintamos UNO en el camino de conocer la libertad. Un estado de ser sin ninguna atadura. Un lugar como el paraíso perdido, que ya existió, pero cayó en la más loca oscuridad.

    Y aunque muchos de los caminantes entregaron una y otra vez sus vidas para algún día ver un mundo mejor, ese día nunca llegó, y los caminantes dejaron de caminar. Entonces el movimiento de las cosas se detuvo, y el paraíso se alejó más y más.

    Pero un día, sin previo aviso, un rayo de luz atravesó toda oscuridad, y los ojos de los caminantes se abrieron al unísono. Y todos, sin excepción, dieron un paso al frente. Entonces la oscuridad se resquebrajó y la luz inundó, como un Tsunami de Amor, todos y cada uno de los átomos de la existencia, y aunque los caminantes todavía no lo habían comprendido, ya habían cumplido con su cometido.

    Eran libres.
    —————————–
    Ea. Espero que te haya molado 🙂
    un beso!
    (y va te hecho 5 duros a la máquina que siempre está esto mu en silensio)

    suerte buceador!

    • daegorth dijo:

      Olé ReV, me quito el sombrero ante tu fábula, es preciosa. Si, a mí también me parece que todo se va acomodando y unos nuevos tiempos aparecen en el horizonte. Los viejos caminos han demostrado llevar a la corrupción y a la destrucción, mientras una nueva luz aparece en el horizonte cósmico.

      Por la conexión no puedo ver el video, pero me se la canción de memoria, gracias por añadir un poco de música de vez en cuando a la silenciosa cueva. :p

      Un fuerte abrazo, hermano, que el amor siempre te de alas para volar más y más alto.

  3. unoquelee dijo:

    te espero amigo, cuando quieras aquí estoy.un abrazo

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